«Carácter confidencial»

Petakka y SantiCAP, asunto confidencial

Durante una de las pausas de hidratación del Mundial, hubo una publicidad que llamó mucho mi atención. No recuerdo qué partido era, pero lo estaba viendo con mi novia, y los dos nos sorprendimos cuando apareció en pantalla «SantiCAP», junto a otra persona, en una publicidad de ANTEL.

No lo consumimos. No nos sentamos a mirar sus streams, pero nos reímos mucho con los clips que suele subir a redes sociales. Mi novia simpatiza con él ya que ambos son fernandinos (ella de San Carlos, para ser más precisos) aunque, lo que más nos intrigó, era quién lo acompañaba.

Yo tenía una sospecha y la resolví con una simple búsqueda en Instagram. «Petakka» es el otro streamer que está sentado junto a SantiCAP jugando a la PlayStation. Petakka es el mismo en el que, en su clip más viral, se burla de jugadores de Nacional imitando a personas con discapacidades motrices. Es el que, incluso, en la descripción del video, alega que «al que le molesta, que se haga ver».

Me agarró por sorpresa saber que una empresa pública destinara dinero en personas como Petakka, por lo que quise averiguar cuánto fue lo que cobraron ambos streamers por una publicidad que salió en cada partido que transmitió Canal 5 (32 en total). Publicidad que, claramente por tratarse de la Copa del Mundo, le dio una exposición pública importante a los dos creadores de contenido.

Pedido de acceso a la información pública realizado a ANTEL, firmado por el Secretario General Andrés Tolosa
Pedido de acceso a la información pública realizado a ANTEL, firmado por el Secretario General Andrés Tolosa

Debido a «una cláusula de confidencialidad acordada entre las partes», nos quedaremos con las ganas de saber cuánto cobraron SantiCAP y Petakka por la publicidad. En el intento de mover algunas fuentes, este pedido de acceso a la información (que de igual manera es público y debería estar en la página de ANTEL pero, por algún motivo técnico, la página no existe o está caída) terminó en manos de un twittero, PhD en Lógica y Libertad, que el pasado lunes 10 de agosto lo publicó en su perfil y hoy tiene decenas de respuestas.

El debate en los comentarios tomó distintos rumbos: muchas críticas a Petakka, otras tantas a ANTEL por contratarlo, decenas de comentarios indignados de por qué un contrato con dos streamers uruguayos tiene que ser confidencial, comparación de este caso con el de Orlando Pettinati y como ahí no hubo cláusula de confidencialidad (se supo que cobró 60.000 dólares más IVA a través de un pedido de acceso a la información pública) y mucho debate político en el que no voy a ahondar acá.

Me percaté enseguida que PhD en Lógica y Libertad subió la captura de la pantalla con mi nombre y apellido, pero sin ningún otro dato personal (el Gobierno, cuando se hace un pedido de acceso a la información pública, solicita cédula, domicilio, correo electrónico y número de teléfono) por lo que no me molestó mucho. El tweet lo vi cuando ya tenía más de 60mil impresiones, por lo que ya era un poco tarde para pedirle que lo borrara y que, si quería subirlo, lo hiciera sin mi nombre.

Al otro día, pasó lo inevitable: colegas y amigos mensajeándome por privado consultando si yo manejo esa cuenta o si hice ese pedido de acceso a la información pública. Entonces, respondo: no, no soy PhD en Lógica y Libertad, y si, yo hice ese pedido a ANTEL (ya que muchos pensaban que podía ser otra persona llamada Salvador Grosso) el pasado sábado 18 de julio. El mismo fue contestado dentro de los plazos legales (20 días hábiles).

¿Mi opinión de todo esto y que nadie pidió? Más allá de que ANTEL pueda ampararse en que se trata de una empresa que compite con privados, lo único que logra es que todo se vuelva más sospechoso. Uno, que está en los medios hace un par de años, puede hacerse una idea de lo que cobraron estos streamers por una publicidad que vio absolutamente todo el país durante un mes entero, porque todos vimos el mundial y, por ende, sus «pausas de hidratación publicitaria» donde aparecen SantiCAP y Petakka jugando a la PlayStation.

Lo más probable, además, es que no haya sido una contratación directa con SantiCAP y Petakka, sino con alguna agencia de marketing de por medio, y de ahí las cláusulas de confidencialidad y alguna más que no estaba explícita. Ellos se cubren, nadie supo nada y se armó discusión en redes, todo por un pedido de acceso a la información pública. Todo por chusma.

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